Cómo medir el radón en casa: guía para medirlo correctamente
Si quieres saber si en tu vivienda hay una concentración elevada de radón, hay una cosa que deberías tener clara desde el principio: no se puede saber a simple vista.
El radón es un gas radiactivo de origen natural, sin olor, color ni sabor. Si todavía no tienes claro qué es este gas y por qué puede acumularse en el interior de una vivienda, puedes consultar nuestra guía sobre qué es el gas radón. Puede entrar en los edificios desde el terreno y acumularse en espacios interiores, especialmente en plantas bajas, sótanos y otras zonas en contacto con el suelo. Por eso, que una vivienda esté en una zona con potencial de radón puede ser un motivo para medir, pero solo una medición permite conocer qué concentración hay realmente dentro de esa casa.
La medición no es complicada, pero sí conviene hacerla correctamente. Conocer el tipo de detector que se necesita, dónde se coloca y cuánto tiempo permanece en la vivienda influyen en la representatividad del resultado.
¿Cómo se mide el radón en una vivienda?
La concentración de radón se mide a través de detectores específicos, ubicados en zonas estratégicas, durante un periodo de tiempo predeterminado y su resultado se expresa en becquerelios por metro cúbico (Bq/m³).
Existen diferentes sistemas de medición. De forma general, podemos distinguir entre detectores pasivos y monitores electrónicos o activos.

Los detectores pasivos no necesitan electricidad. Se colocan en las estancias que se quieren estudiar y permanecen allí durante un periodo determinado. Después, dependiendo del sistema utilizado, el detector se analiza en un laboratorio para conocer la concentración media registrada.
Los monitores electrónicos, por su parte, pueden proporcionar lecturas con mayor frecuencia y permiten observar cómo cambia la concentración a lo largo del tiempo. Son especialmente útiles para determinados estudios y para conocer la evolución del radón en un espacio.
Por tanto, un dispositivo que muestra una cifra en una pantalla y un detector destinado a una medición prolongada no son necesariamente herramientas equivalentes.
¿Qué detector necesito para medir el radón en casa?
Depende de qué queremos conocer.
Si el objetivo es obtener una medición representativa de la concentración media de radón durante un periodo prolongado, los detectores pasivos de trazas son una de las opciones utilizadas para este tipo de estudios.
RADEX utiliza detectores de trazas CR-39 para sus mediciones de larga duración en viviendas. Una vez terminado el periodo de exposición, los detectores se analizan y se emite un informe con el resultado.
Esto es importante porque en internet podemos encontrar numerosos aparatos que se venden como “medidores de radón”. Algunos pueden ser útiles para observar variaciones de concentración, pero no debemos asumir que todos sirven para lo mismo ni que cualquier dispositivo proporciona un resultado con la misma finalidad o garantías.
Antes de elegir un detector conviene preguntarse qué necesitamos: ¿queremos observar cómo cambia el radón durante unas horas o días, o queremos conocer la concentración media durante un periodo prolongado?
¿Dónde se coloca un detector de radón?
La colocación del detector de radón también importa.
En una vivienda interesa estudiar principalmente las estancias habitadas en las que las personas pasan una parte importante de su tiempo. La selección concreta dependerá de las características del edificio, su distribución y la relación de cada estancia con el terreno.

En términos generales, pueden ser especialmente relevantes:
- Plantas bajas.
- Sótanos o semisótanos habitables.
- Dormitorios.
- Salones y salas de estar.
- Espacios que tengan contacto directo o próximo con el terreno.
El detector debe colocarse siguiendo las instrucciones del procedimiento de medición. No conviene situarlo junto a una ventana, una puerta, una fuente de calor o en un lugar donde pueda manipularse o moverse constantemente.
En la guía de medición de RADEX se indican las condiciones concretas de colocación para los detectores utilizados en viviendas.
¿Cuánto tiempo hay que medir el radón?
Esta es probablemente una de las dudas más habituales a la hora de realizar una medición de radón en viviendas.
El radón no mantiene una concentración constante dentro de una vivienda. Puede variar según diferentes factores, entre ellos la ventilación y las condiciones ambientales. Por eso, una medición realizada durante unas pocas horas no representa necesariamente la exposición media que existe en el hogar.
Para las mediciones de larga duración en viviendas, RADEX establece un periodo mínimo de tres meses. El objetivo es obtener un resultado más representativo de la concentración media durante un periodo prolongado.
¿Significa eso que una medición de un día no sirve?
Puede servir para determinados estudios orientativos o para observar variaciones, pero no debe interpretarse de la misma manera que una medición prolongada.
Si queremos conocer la concentración media de radón de una vivienda y tomar decisiones a partir de ese resultado, el periodo de medición es una parte fundamental del proceso.
¿Cómo se interpreta el resultado?
Una vez finalizada la medición, el resultado aparece expresado en Bq/m³.
En España, el Real Decreto 1029/2022 establece un nivel de referencia de 300 Bq/m³ para la concentración de radón en espacios cerrados. Es importante entender que hablamos de un nivel de referencia y no de una frontera a partir de la cual el radón aparezca de repente como un problema.
Además, la concentración de radón debe interpretarse teniendo en cuenta cómo se ha realizado la medición, durante cuánto tiempo y en qué condiciones.
Por eso no tiene mucho sentido comparar directamente una lectura de unas horas con el resultado de una medición realizada durante varios meses.
¿Qué pasa si el resultado supera los 300 Bq/m³?
Un resultado superior a 300 Bq/m³ no significa que haya que entrar en pánico ni que la vivienda tenga que abandonarse.
Significa que hay que estudiar la situación y valorar medidas para reducir la concentración de radón.
Las posibles soluciones dependen de las características de cada edificio y de la vía por la que el radón está entrando y acumulándose. Pueden incluir actuaciones relacionadas con la ventilación, el sellado de determinadas vías de entrada o sistemas específicos de extracción o despresurización.
Lo importante es no aplicar una solución a ciegas. Primero hay que conocer el problema y, después, comprobar mediante nuevas mediciones si las medidas adoptadas han conseguido reducir la concentración.
¿Y si la vivienda está en una zona con potencial de radón?
El mapa de potencial de radón del Consejo de Seguridad Nuclear es una herramienta útil para conocer las zonas de España en las que existe un mayor potencial de presencia de este gas.
Pero hay que interpretar correctamente el mapa. En Extremadura, además, existen zonas donde se recomienda prestar especial atención a la presencia de este gas. Puedes consultar nuestra información sobre medición de gas radón en viviendas de Extremadura.
Que una vivienda esté en una zona con potencial elevado no significa que necesariamente tenga una concentración alta de radón. Y que esté fuera de una zona de mayor potencial tampoco garantiza que no haya radón.
Las características de cada edificio también influyen: el contacto con el terreno, el tipo de cimentación, las grietas o pasos de instalaciones, la ventilación y otros factores pueden hacer que dos viviendas cercanas presenten concentraciones diferentes.
Por eso, cuando queremos saber qué ocurre en una vivienda concreta, volvemos al mismo punto: hay que medir.
¿Puedo medir el radón por mi cuenta?
Sí, existen kits y dispositivos destinados a la medición en viviendas.
Pero hay una diferencia entre colocar un detector y realizar una medición siguiendo un procedimiento adecuado, analizar posteriormente el detector y disponer de un informe que permita interpretar el resultado.
Si decides realizar una medición por tu cuenta, es importante comprobar:
- Qué tipo de detector estás utilizando.
- Cuánto tiempo debe permanecer colocado.
- Cómo debe instalarse.
- Quién analiza el detector.
- Qué información incluye el informe.
- Para qué finalidad es válida esa medición.
En el caso de RADEX, el servicio para viviendas incluye los detectores, las instrucciones de colocación, el análisis y un informe con la concentración obtenida. Además de contar con el asesoramiento de nuestros expertos.
Medir el radón es más sencillo de lo que parece
No necesitamos ver el radón para preocuparnos ni tampoco para descartarlo.
Una vivienda puede estar en una zona con potencial de radón y presentar una concentración baja. Otra casa situada a poca distancia puede ofrecer un resultado diferente.
Por eso, mapas, características constructivas y recomendaciones generales pueden ayudarnos a saber cuándo merece la pena medir, pero no sustituyen a la medición.
Si quieres conocer la concentración de radón de tu vivienda, el proceso es sencillo: se colocan los detectores en las estancias adecuadas, se mantienen durante el periodo establecido, se analizan posteriormente y se obtiene un resultado en Bq/m³.
La mejor forma de salir de dudas es tener un dato fiable sobre tu propia vivienda.
¿Quieres medir el radón de tu vivienda?
RADEX realiza mediciones de radón en viviendas mediante detectores de larga duración y análisis de laboratorio. Puedes consultar cómo funciona nuestro servicio de medición de radón en viviendas, qué incluye la medición y qué detector necesitas según las características de tu vivienda.

