Recibir un informe de medición y comprobar que la concentración de radón supera los 300 Bq/m³ puede generar muchas dudas, miedo e incertidumbre. ¿Es demasiado? ¿Tengo que preocuparme? ¿Debo repetir la medición? ¿Hay que hacer obras?¿qué debo hacer si tengo más de 300 Bq/m³ de radón en casa?
La respuesta depende de las características de la medición y de la vivienda, pero hay una idea fundamental: un resultado superior a 300 Bq/m³ no significa que tengas que abandonar tu casa.
En España, 300 Bq/m³ es el nivel de referencia establecido para el promedio anual de concentración de radón en el aire. Cuando una medición representativa supera este valor, lo primero que hay que hacer es mantener la calma. Lo siguiente es estudiar de forma adecuada la situación y valorar medidas para reducir la concentración. ¡Tranquilo la solución puede ser más fácil de lo que imaginas!
¿Qué significa superar los 300 Bq/m³?
El radón es un gas radiactivo natural que puede acumularse en espacios interiores. Su concentración se expresa en becquerelios por metro cúbico (Bq/m³).
El Real Decreto 1029/2022 establece en España un nivel de referencia de 300 Bq/m³ en términos de promedio anual de concentración de radón en aire para viviendas, edificios de acceso público y lugares de trabajo.
Es importante entender qué significa «nivel de referencia».
300 Bq/m³ no constituye una frontera absoluta entre seguridad y peligro. La concentración de radón y el riesgo asociado a la exposición son fenómenos continuos. La Organización Mundial de la Salud recomienda establecer un nivel de referencia de 100 Bq/m³ cuando sea posible y, si no lo es, que el nivel nacional no supere los 300 Bq/m³.
Por tanto, si tu vivienda presenta un resultado superior a 300 Bq/m³, no se trata de entrar en pánico, sino de entender el resultado y actuar para reducir la exposición cuando sea necesario.
Antes de tomar medidas, comprueba cómo se ha realizado la medición. No todos los resultados de radón tienen el mismo valor para tomar decisiones.
Antes de plantear una actuación conviene comprobar:
- cuánto tiempo permanecieron los detectores instalados;
- en qué habitaciones se colocaron;
- en qué planta de la vivienda se midió;
- qué método de medición se utilizó;
- quién realizó el análisis;
- y si el resultado corresponde a una medición representativa de la concentración habitual.
El objetivo es estimar la concentración media de radón durante un periodo suficientemente representativo.
Por eso, un resultado obtenido mediante una medición muy corta no debe interpretarse exactamente igual que el resultado de una medición de larga duración.
Si tienes dudas sobre este punto, puedes consultar nuestra guía sobre cómo medir el radón en casa.
¿Tengo que abandonar mi vivienda si supera los 300 Bq/m³?
No.
Un resultado superior al nivel de referencia no significa que tengas que abandonar la vivienda ni que el edificio deba considerarse inhabitable.
Superar los 300 Bq/m³ significa que se ha detectado una concentración que supera los límites recomendados y, por ello, merece atención y valorar medidas para reducirla.
La solución dependerá de factores como:
- el nivel de radón obtenido;
- las características constructivas de la vivienda;
- el contacto del edificio con el terreno;
- las posibles vías de entrada del gas;
- el sistema de ventilación;
- y las características del sótano, planta baja o espacios en contacto con el terreno.
Por eso, no existe una única solución válida para todas las viviendas.
¿Qué hago si tengo 400, 500 o 1.000 Bq/m³?
Cuanto mayor sea la concentración medida, más atención hay que prestar al estudio de las vías de entrada del gas en el edificio y las posibles medidas de reducción de los valores.
Pero no conviene decidir qué hacer únicamente a partir de la cifra.
Por ejemplo, un resultado de 400 Bq/m³ y otro de 1.000 Bq/m³ están ambos por encima del nivel de referencia español, pero la actuación concreta puede ser diferente dependiendo del edificio y de cómo se haya obtenido el resultado.
Lo importante es seguir un proceso:
medir → interpretar → identificar posibles vías de entrada → aplicar medidas cuando proceda → volver a medir.
¿Cómo se puede reducir el radón en una vivienda que supera los 300Bq/m³?
Las medidas de reducción o mitigación deben adaptarse a cada edificio. A pesar de que los valores sean similares en dos viviendas las medidas de mitigación van a depender mucho de las características del inmueble. La entrada de radón está condicionada por muchos factores, como comentábamos más arriba.
Entre las posibles actuaciones se encuentran:
- Mejorar la ventilación
Aumentar la renovación del aire puede reducir la concentración de radón en determinadas circunstancias. Sin embargo, ventilar no es siempre suficiente, especialmente cuando existe una entrada importante de radón desde el terreno.
- Sellar vías de entrada
El radón puede entrar en los edificios a través de grietas, juntas, encuentros entre elementos constructivos, pasos de instalaciones y otras comunicaciones con el terreno. El sellado de estas vías puede formar parte de una estrategia de reducción, aunque su eficacia depende de las características concretas del edificio.
- Utilizar sistemas de extracción o despresurización
Cuando la entrada desde el terreno es significativa, pueden utilizarse sistemas específicos destinados a extraer el gas o reducir la presión bajo el edificio. La elección del sistema adecuado requiere analizar previamente las características de la vivienda.
- Combinar varias medidas
En algunos edificios puede ser necesario combinar diferentes actuaciones. Por eso, no es recomendable aplicar una solución estándar sin conocer primero cómo está entrando el radón en el edificio.
¿Hay que volver a medir después de aplicar una solución?
Sí, comprobar el resultado es una parte fundamental del proceso. Podemos aplicar medidas de mitigación en el edificio pero la medición posterior y es la que nos permitirá comprobar que esas medidas aplicadas son efectivas. Una medida de mitigación no debería darse por válida simplemente porque se haya instalado.
La forma de comprobar su eficacia es volver a medir la concentración de radón y comparar el resultado con la situación anterior. De esta manera se puede saber si la actuación realmente ha conseguido reducir la concentración y si es necesario realizar ajustes adicionales.

¿El mapa de radón puede decirme cuánto radón hay en mi casa?
No.
Los mapas de potencial de radón son herramientas útiles para conocer las zonas en las que existe una mayor probabilidad de encontrar concentraciones elevadas, pero no permiten conocer la concentración concreta de una vivienda. Es más, puede que tu vivienda se encuentre en una zona calificada como de alto potencial en radón y al realizar la medición no tener o que sean niveles insignificantes.
Dos edificios situados relativamente cerca pueden presentar concentraciones diferentes debido a sus características constructivas y a las vías de entrada del gas.
Por eso, si quieres conocer la concentración de radón de una vivienda concreta, es necesario realizar una medición.
¿Es necesario actuar aunque el resultado esté por debajo de 300 Bq/m³?
El nivel de referencia español es de 300 Bq/m³, pero esto no significa que por debajo de esa cifra el riesgo desaparezca.
La OMS señala que el riesgo asociado al radón aumenta con la exposición y recomienda, cuando las condiciones nacionales lo permiten, un nivel de referencia de 100 Bq/m³.
Por tanto, un resultado inferior a 300 Bq/m³ debe interpretarse en su contexto y teniendo en cuenta las características de la medición.
¿Qué debo hacer si mi informe indica más de 300 Bq/m³?
Si has recibido un resultado superior a 300 Bq/m³, puedes seguir estos pasos:
1. Revisa el informe de medición.
Comprueba el periodo de exposición, los espacios medidos y el método utilizado.
2. Comprueba que el resultado sea representativo.
Una medición de corta duración no debe interpretarse igual que una medición destinada a estimar el promedio anual.
3. Analiza las características de la vivienda.
Especialmente las zonas en contacto con el terreno y las posibles vías de entrada del radón.
4. Valora las medidas de reducción adecuadas.
La solución debe adaptarse al edificio.
5. Vuelve a medir después de aplicar las medidas.
La nueva medición permite comprobar si la concentración se ha reducido.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa tener 500 Bq/m³ de radón?
Significa que la concentración medida está por encima del nivel de referencia de 300 Bq/m³ establecido en España para el promedio anual. El resultado debe interpretarse teniendo en cuenta cómo se realizó la medición y las características del edificio.
¿300 Bq/m³ de radón es peligroso?
300 Bq/m³ es el nivel de referencia establecido en España, no una frontera absoluta entre seguridad y peligro. La exposición al radón implica un riesgo que aumenta con la concentración y el tiempo de exposición.
¿Qué pasa si tengo 1.000 Bq/m³?
Una concentración de 1.000 Bq/m³ está considerablemente por encima del nivel de referencia español y merece una valoración específica para identificar las posibles vías de entrada y determinar las medidas de reducción adecuadas.
¿Puedo reducir el radón simplemente ventilando?
La ventilación puede ayudar en determinadas circunstancias, pero no siempre es suficiente. Cuando existe una entrada importante de radón desde el terreno pueden ser necesarias otras medidas específicas.
¿Tengo que volver a medir después de reducir el radón?
Sí. Una nueva medición permite comprobar si las medidas aplicadas han conseguido reducir efectivamente la concentración.
¿Has obtenido un resultado superior a 300 Bq/m³?
Si has medido el radón de tu vivienda y el resultado supera los 300 Bq/m³, el siguiente paso no es alarmarse, sino entender el resultado y valorar qué actuación necesita el edificio.
En RADEX realizamos mediciones de radón en viviendas y análisis mediante laboratorio. Si necesitas comprobar la concentración de radón de tu vivienda o tienes dudas sobre el resultado obtenido, puedes solicitar información sobre nuestro servicio de medición.
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